lunes, 13 de abril de 2020

Amor en tiempos del coronavirus (I)


Si cuando nos conocimos en 1994 alguien nos hubiera dicho que celebraríamos tus 40 confinados en casa por un virus mundial que amenaza el status quo de todo lo que conocemos hasta ahora, nos habría dado un ataque de risa y hubiéramos pensado que habíamos fumado demasiado!

Y sin embargo aquí estamos, a 13 de abril de 2020. Con dos enan@s cada uno, unas parejas que probablemente (espero!) nos merecemos pero que no nos habríamos imaginado 26 años atrás, con más kilos y menos pelo, y celebrando por FaceTime (después de 15 años viviendo en todos lados, esto tampoco es demasiado raro...). Y con casi un mes de encierro detrás. 

40 palos, 26 compartidos, toda una vida. Hemos vivido tantas cosas juntos! Nuestras movidas de adolescentes en Pineda, las risas, el monte, los vivacs, el Pozo Negro, las chorradas de unos y otros, los melones, los kalimotxos aquí y allá, las casas de mis abuelos, de tu hermana, las batallas de flores, las gaupasas, la comida de Pili, las txapas del desamor, las lágrimas, los licor 44 de aquel entonces, algún Anaconda y algunos matxakados de esos que hacían con las bayetas sucias (agggg), las lonjas, los "no hay huevos", los accidentes (de todo tipo!), Flores corriendo por Laredo con un vaso de cubata haciendo de la estatua de la Libertad, el último concierto de Platero en la Aste Nagusia, el yeah yeah, los pañales, las olas, los líos familiares, los sábados con "la pequeñita", y ese finde en Londres que nos robó el maldito virus! 

No puedo esperar para vivir otros 40 años a tu lado! 

Y si llegamos a los 80 (tú unos meses antes que yo, qué prisa tienes!), prométeme que lo celebraremos como dios manda, con unos cigarritos de la risa y un cubata en la mano (prometo que no dejaré champiñones en tu lavabo esta vez). Nuestros hijos ya estarán mayores y nosotros seguiremos disfrutando de nuestras batallitas. 

Te quiero. Zorionak! Felices 40, feliz vida.

sábado, 31 de enero de 2015

Dónde están nuestras mujeres?

Iré al grano. A las mujeres no nos dejan tener modelos. Cómo son las vidas de las mujeres que hacen política, periodismo, trabajo humanitario, las directoras de empresa, las amas de casa, las mujeres trabajadoras con o sin hijos? Cuáles son sus frustraciones, sus logros, sus anécdotas, sus puntos de inflexión, sus temores, sus fuentes de motivación e inspiración? Cómo han influido sus opciones personales en sus carreras profesionales? Y, sobre todo, por qué seguimos viviendo y trabajando en un mundo en el que la conciliación sigue siendo una utopía? 

Sencillamente, porque no estamos ahí. Voy a poner tres ejemplos que son más una anécdota que un dato representativo, pero a veces para muestra basta un botón. Como vivo fuera de España, sigo algunos programas a través de internet. Me enganché a Viajando con Chester con la entrevista a Joaquín Sabina, y después he ido viendo una tras otra hasta que se me han acabado los personajes interesantes. Sin quererlo, me han interesado más los testimonios de las mujeres, supongo que me siento más cercana a sus vivencias, y ahí precisamente me di cuenta del desequilibrio entre los invitados. De las 34 entrevistas apenas hay 9 dedicadas a mujeres, un 26%. Otro de los programas que empecé a ver, precisamente atraída por la participación de una mujer de la que muy poco se sabe de su vida privada, Eva Hache, fue Planeta Calleja. Para mis sorpresa, de las ocho emisiones sólo la protagonizada por la cómica está dedicada a una mujer, y las demás, hombres. El porcentaje aquí ya se sitúa en el 12%. No mencionaré el manido caso del nuevo Ejecutivo griego porque ya mucha gente se ha pronunciado sobre ello. Pero esta mañana, buceando entre las páginas de una editorial literaria reciente y que tenía yo por bastante innovadora, me ha sorprendido. Navegaba yo por la web de Libros del K.0. cuando he abierto la página de sus autores. La lista me ha dejado de piedra: 36 autores; 3 mujeres. Voy a los fundadores: 4 hombres. Hombres que publican para hombres, he pensado. Voy a las categorías y encuentro Internacional - corresponsables, escritura, viajes, clásicos, deportes, crónica latinoamericana, crónica negra. Tampoco es que sean géneros eminentemente masculinos per se, me digo. Pero ahí están, sólo 3 mujeres, que cuesta encontrarlas. 

Si somos la mitad de la población cómo es que estamos tan infra-representadas? Y por qué estamos cómodas con esta situación? Por qué no la estamos liando más parda? Por qué somos mayoría en las universidades y sacamos mejores notas y no estamos presentes en todos los niveles, en todos los ámbitos, siempre? Por qué demonios tenemos tantos hombres haciendo política si, en tantos aspectos, no nos representan –ni puede que siquiera nos entiendan? Por qué no es obligatorio que haya cuotas para la paridad en todos los ámbitos de la vida y, sobre todo, de la vida laboral? Porque está claro que con nuestra valía, nuestra formación, nuestra profesionalidad, nuestra empatía y todo lo demás no es suficiente! 


Y me da igual quien crea que esto es una pataleta y que qué pesaditas que somos siempre con el mismo tema. Pero es que ya está bien. Aquí o cambiamos las cosas nosotras o esto no avanza. Y, queridos míos, a estas alturas de la película, para atrás ni para coger impulso.

La incertidumbre

De nuevo, una fiesta más en Marruecos decretada en el último minuto. Los locales elevan su vista al cielo para mirar el estado de la luna a la vez que apresan el mando a distancia para ver las noticias y saber si finalmente mañana tendrán que ir a trabajar o si será día de celebración familiar, viandas en abundancia y deleite de los sentidos.

Sin planes, sin certitudes, sin prisa, sin inquietud, sobre la marcha, nos dejamos llevar.

martes, 20 de enero de 2009

Todo vale

Viviendo en Marruecos uno se da cuenta de que todo se puede conseguir. El problema -y siempre hay un problema- es que nunca se sabe lo que va a costar. No hay estándares establecidos y, si los hay, no se respetan.

Cualquier gestión que requiera de la participación de la Administración Pública requiere armarse de paciencia -mucha paciencia-, de todos los papeles de que se disponga y de la mejor de las sonrisas que cada uno sea capaz ofrecer al funcionario de turno. Aún así, nada garantiza el éxito de la misión.

Estos días hablaba con una amiga marroquí (para mantenerla en el anonimato, o al menos en el anonimato que se puede conseguir viviendo en una ciudad como Rabat, no mencionaré su profesión) sobre su situación laboral. En un país donde las altas esferas (evidente eufemismo) controlan absolutamente todo, uno pierde la ilusión, el tesón y las ganas de hacer bien su trabajo. El ascenso, la promoción profesional o el reconocimiento a una labor bien hecha sólo dependen de los caprichosos designios del cacique de turno, quien hace y deshace a su antojo cual déspota terrateniente.

Y así todo fluye con la calma con la que aquí fluyen las cosas. Hasta que un día suena el teléfono. Y el cacique se va al barbero a hacerse un buen afeitado, a su casa a ponerse su mejor traje, y a un despacho bien elegante a firmar su dimisión. Aún así, como es de bien nacidos ser agradecidos, le dimiten a un buen puesto, confortable y bien pagado -aunque en la sombra- hasta que llegue su jubilación u otra llamada.

Mi amiga marroquí está perdiendo las ganas de hacer bien su trabajo, una pena ya que le encanta lo que hace y además lo hace bien.

Siempre que me encuentro con una situación de este tipo lo primero que me viene a la cabeza es "qué país, así van las cosas...". Pero luego echo la vista al otro país, al menos, y no puedo más que entonar el mea culpa, y decirle a mi amiga que en España eso también pasa.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Nos videoprotegen o nos video-limitan-las-libertades?

Por si era poco el control (formal e informal) al que ya nos tenían sometidos las autoridades marroquíes leo en la prensa dos noticias que me llaman poderosamente la atención. La primera de ellas, la firma de un acuerdo de cooperación entre los Departamentos de Interior francés y marroquí en la lucha contra la criminalidad transnacional. El convenio incluye cooperación en materia de video protección. La segunda, el anuncio de una partida de 20 millones de dirhams que la ciudad de Fez destinará a la instalación de cámaras de vigilancia en sus calles para reforzar la seguridad pública y velar por la tranquilidad de los ciudadanos. En un país con las tasas de analfabetismo, paro y mortalidad materno-infantil que tiene Marruecos, noticias de este tipo me parecen una broma de mal gusto.

sábado, 4 de octubre de 2008

"Oficina de lectura"


Esta mañana me he acercado a ver si en mi nuevo kiosco de referencia (me he mudado de casa) tenía alguna novedad, pues en esta semana post-Ramadán los últimos periódicos se editaron el martes por la noche, y hasta el próximo lunes no tendremos nada nuevo que echarnos a los ojos. Eliminando los que están en árabe me ha llamado la atención uno que no tengo fichado: Le Soir. De un vistazo rápido he visto el nombre del director de la publicación, que resulta ser el polémico y últimamente vapuleado Rachid Niny. La decisión ya está tomada: será mi primera inversión del día.

Con el último vistazo al género no puedo evitar una sonrisa al ver, enmarcado, un cuadro con una escena mítica: los jugadores del Real Madrid, con su equipación merengue, salen al terreno de juego flanqueados por los jugadores azulgrana. Si, el Barça le está haciendo un pasillo al Madrid. Intento, fugazmente, recordar con motivo de qué se hizo tal pasillo: Liga, Champions... no me viene a la cabeza nada en concreto y, realidad el tema tampoco me interesa mucho, o sea que deshecho esos pensamientos (hay que dejar sitio en el coco) y, ya en la tranquilidad del hogar, abro el periódico.

La contraportada me sorprende con una entrevista a Abdellah Stouky. Su nombre no me dice nada pero su trabajo como periodista y editor me llevan a leer su entrevista en la apetecible contraportada. Ser informador (trabajar como periodista, quiero decir), no es una profesión que se ejerza fácilmente en este país.

Stouky fue director de Información en el Ministerio del mismo nombre en tiempos de Hassan II. Cuenta que, por aquel entonces, se creó en el Ministerio una "Oficina de lectura" para decidir lo que se publicaba y lo que no, aunque la última palabra la tenía el ministro de Información, Ahmed Taïbi Benhiba. En esa época, la mayoría de los periódicos pertenecían a partidos políticos y actuaban como plataforma ideológica. Estos no aceptaban que la censura recortara sus artículos, y para ahorrar papel, o simplemente para ahorrar, se imprimían sólo dos ejemplares de cada número: si pasaban el control, se realizaba toda la tirada; en caso contrario, el periódico se fulminaba y no salía a la luz.

Hoy en día algunos partidos políticos continúan editando su propia prensa. Ya no existe la susodicha "Oficina de lectura" (no podrán negarlo: el gusto en la elección de la nomenclatura es exquisito), pero tampoco hace falta. La censura la llevamos dentro: en el pensar, en el escribir, en el vivir.

martes, 30 de septiembre de 2008

De profesión: mendigo

Los mendigos de Casablanca ganaron en los últimos doce meses más de dos millones de dirhams. En esta misma ciudad, el 62,4% de los mendigos son profesionales, según el censo de 2007. Un mendigo profesional gana de media 300 dhs al día, una cantidad que puede aumentar hasta los 700 dhs, ha afirmado la Ministra de Desarrollo Social, de la Familia y de la Solidaridad, Nouzha Skalli.

Tomando como referencia todo el territorio nacional, el número de mendigos, según el último estudio de 2007, se sitúa en 195.950. Distribuidos por sexos, el 48,9% son hombres y el 51,1%, mujeres. La principal causa de mendicidad es la pobreza (51,8%), seguido de la minusvalía (12,7%), enfermedad (10,8%) y otras (24,7%).

Para luchar contra esta situación, desde el Ministerio se anuncia una batería de sanciones, ya que las actuales no son suficientemente disuasorias para evitar esta actividad. Entre otras cosas, no contemplan la confiscación de los bienes obtenidos.

El actual Código Penal prevé penas de uno a seis meses de carcel para las personas que, teniendo los medios de subsistencia o estando en condiciones de procurárselos mediante su trabajo o de otra manera lícita, se dedican a la mendicidad (artículo 326 del Código Penal). Los padres, madres, tutores o jefes de menores de 13 años que los presten a personas que ejerzan la mendicidad serán, a su vez, castigados con menas que van desde los seis meses hasta los dos años de cárcel.

Amor en tiempos del coronavirus (I)

Si cuando nos conocimos en 1994 alguien nos hubiera dicho que celebraríamos tus 40 confinados en casa por un virus mundial que amenaza el...