Iré al grano. A las mujeres no nos dejan tener modelos. Cómo son las vidas de las mujeres que hacen política, periodismo, trabajo humanitario, las directoras de empresa, las amas de casa, las mujeres trabajadoras con o sin hijos? Cuáles son sus frustraciones, sus logros, sus anécdotas, sus puntos de inflexión, sus temores, sus fuentes de motivación e inspiración? Cómo han influido sus opciones personales en sus carreras profesionales? Y, sobre todo, por qué seguimos viviendo y trabajando en un mundo en el que la conciliación sigue siendo una utopía?
Si somos la mitad de la población cómo es que estamos tan infra-representadas? Y por qué estamos cómodas con esta situación? Por qué no la estamos liando más parda? Por qué somos mayoría en las universidades y sacamos mejores notas y no estamos presentes en todos los niveles, en todos los ámbitos, siempre? Por qué demonios tenemos tantos hombres haciendo política si, en tantos aspectos, no nos representan –ni puede que siquiera nos entiendan? Por qué no es obligatorio que haya cuotas para la paridad en todos los ámbitos de la vida y, sobre todo, de la vida laboral? Porque está claro que con nuestra valía, nuestra formación, nuestra profesionalidad, nuestra empatía y todo lo demás no es suficiente!
Y me da igual quien crea que esto es una pataleta y que qué pesaditas que somos siempre con el mismo tema. Pero es que ya está bien. Aquí o cambiamos las cosas nosotras o esto no avanza. Y, queridos míos, a estas alturas de la película, para atrás ni para coger impulso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario